Cambios políticos latinoamericanos

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Oscar Roviro Villamizar (*)

En América Latina, la pérdida de credibilidad en la democracia, las necesidades de los pueblos inmersos en desigualdad social, el surgimiento de un mesianismo ortodoxo y el oportunismo de líderes especies de caudillos, fueron los factores claves para el cambio de tendencias políticas en varios países. El inicio de nuevas relaciones entre Cuba y Estados Unidos, anunciado por Raúl Castro, sorprendió a los  mandatarios  miembros  de Mercosur reunidos en Argentina; el semblante de sus rostros fue patético.  Representa el final de un proceso político enmarcado en dictaduras militares, dependencia y abandono del poder norteamericano, pérdida de vigencia de los partidos tradicionales, tensiones entre países, corrupción y crisis económica ante la caída de los precios del petróleo. Es el inicio de una nueva época de la visión sociopolítica en las relaciones de convivencia  entre las naciones del continente,  que obligará a la revisión política hacia adentro y de los principios que rigen los diferentes acuerdos en los organismos multinacionales y en el concierto mundial.

Partiremos del criterio de que los cambios, obedecieron a la desviación de factores estructurales y funcionales en las relaciones entre la sociedad política, rectora de las funciones del Estado y la eliminación de la participación   de la sociedad civil, integrada por los grupos económicos, sociales y religiosos. Esta circunstancia, trastocó las variables funcionales, surgiendo crisis económicas, antagonismos políticos y una significativa exclusión social.  Los altos precios de las materias primas, facilitaron el nacimiento de un nuevo mesianismo político de varios líderes y tuvieron asidero en  países como Venezuela, Argentina, Bolivia y Ecuador. Las camarillas incondicionales consolidaron las  intensiones de sus líderes, lograr el poder ilimitado con un sistema económico al estilo “Robin Hoodeano”, naciendo el Socialismo del Siglo XXI. Un populismo con nombre renovado y confuso, causante de las actuales crisis socioeconómicas en varios países.

Este modelo socialista es la herencia de un largo período latinoamericano de falta de oportunidades de desarrollo, fracaso de  un sistema de partidos políticos que se apartaron de la mayorías de los países,  frenó el crecimiento económico y llenó el bolsillo de unos pocos. Se reeditaron con mayores fuerzas la crisis de gobernabilidad, nuevas élites súper ricas, desigualdad social con más pobreza e indigencia. Dónde quedaron los  programas sociales de  países socialistas como Brasil, sacaron de la pobreza a millones de habitantes y hoy en día, está inmerso en escandaloso problema  interno de corrupción, crisis económica y con mayor pobreza. El nuevo socialismo se transformó en un boom que se vendió como la panacea para solucionar los graves problemas sociales, un socialismo fracasado en otras latitudes orientado en un modelo de economía  cerrada,  arruinando las bases del crecimiento económico, factor  fundamental para el desarrollo social de los pueblos.

Todos los días sorprenden los grandes cambios políticos, a nivel del orden global, las grandes potencias por falta de acción en la geopolítica universal, se enfrentan a un Estado Islámico terrorista  al estilo medieval que se está expandiendo y amenazando la paz mundial. La región de América Latina se divide en tres tendencias políticas, que en su mayoría no han logrado las aspiraciones de sus pueblos. Países gobernados por corrientes políticas de derecha, países bajo el dominio de sistemas socialistas radicales y otros progresistas, algunos siguen unidos a la utopía de antes de la caída del Muro de Berlín en 1989. La izquierda perdió su capacidad de influencia en la década de los noventa y la derecha, aprovechó el espacio y se consolidó como sistema próspero para las mayorías. /

(*) Gral. de Brig. oscarroviro@gmail.com